domingo, 5 de septiembre de 2010

NOSTALGIAS (A MI ABUELA)

Hoy quiero recordar a mi abuela Aquella señora delgada, de pelo blanco casi siempre atado en un moño; vestida de oscuro, sencilla, con gran corazón, que se miraba al espejo antes de salir de casa para asegurarse de que no tenía un pelo fuera de su sitio; Con su bolso negro colgado del brazo, sus andares tiesos.. .
Siempre quedan aromas impregnados en nuestra memoria. Yo puedo percibir su olor, y aunque suene a anuncio televisivo, el aroma de jabón y colonia de Heno de Pravia. Me han quedado en la memoria expresiones, palabras que solía decir…y muchas veces sueño con ella, y es tan real, que me parce estar viéndola como si estuviera a mi lado, hasta puedo estirar el brazo y tocarla. Sentir su abrazo cálido…
Su corazón se cansó de latir después de noventa y dos años de vida. Una vida sin duda marcada por una guerra cruel y sin sentido, a la que siguió una terrible postguerra en un pueblo de Sur-Oeste, donde los extremos del calor y el frío se entremezclaban con penurias y algo de hambre… superviviente al fin y al cabo que llegó a saborear la humedad del Norte y el salitre del mar en busca de una vida mejor.
Madre de cuatro hijos, abuela de once nietos… MI ABUELA.
Y os preguntareis ¿a qué viene esto? Hoy me he encontrado a una persona que no veía desde mi infancia con la que he recordado vivencias de una época en que mi abuela estaba muy presente. Y esta persona tenía un libro en sus manos: Secretos de Arena
Helena

9 comentarios:

Yolanda Quiralte dijo...

Helena, acabo de leer tu entrada, y lo primero que he hecho, ha sido coger el teléfono y llamar a mi abuela.
Lo que dices de la tuya, es precioso. Por tus palabras, deduzco que fue una persona muy importante en tu vida. Para mí, esa persona fue mi abuelo Aníbal. También puedo sentirlo, abrazarlo, oler su perfume, y sobre todo, en sueños, escuchar su fresca risa sincera. Desde aqui, te mando un beso muy fuerte. Ponle una velita blanca a tu abuela. Debe estar muy orgullosa de ti. Un abrazo

Mar Carrión dijo...

Una entrada muy tierna y emotiva, Helena.

Un abrazo.

Amber lake dijo...

Me has hecho recordar a mi abuela (la única que conocí), su aspecto, su olor... Bonitos recuerdos.
Un beso

Julia dijo...

Helena, ¿no te has planteado nunca escribir una preciosa historia en honor a esa persona maravillosa de la que guardas tan gratos recuerdos? A veces, lo que tenemos más cerca... es lo más importante, y una fuente inagotable de inspiración literaria.

Helena dijo...

Sí, Julia. Me lo he planteado. De hecho, tengo en mente tantas historias que quisiera contar que no ´se por dónde empezar...besos y gracias por tu comentario

Olga Solís dijo...

Helena, entraba en el blog para leer la última entrevista que te han hecho y me encuentro con esta "maravilla"...
Muchos besos

Princesa Amidala dijo...

Tengo la suerte también de haber convivido hasta la adolescencia con mi abuela, a la que quería mucho, tu entrada me la ha recordado, gracias por este pequeño homenaje.
Que gran tesoro el haber podido disfrutar de nuestros mayores, fuente de sabiduría donde la haya.
Un beso y enhorabuena por tus novelas.

Melena de León dijo...

Felicitaciones! Te invito a ver mi blog, hoy lo inicie.

Celia dijo...

Hola Helena.
Me ha encantado este relato tuyo. Se palpa a esa ebuela de la que hablas.
Ha sido un placer, haberte conocido.
Un abrazo