5 estrellas Amazon
5,0 de 5 estrellas Emotiva, conmovedora, adictiva... no os la perdáis
Revisado en España el 31 de enero de 2026
Formato: Tapa blanda
Hoy quiero hablaros de una novela que me ha envuelto con muchísima delicadeza y emoción
Estamos ante una novela sentimental, profundamente emotiva, conmovedora y muy adictiva, dirigida a un público adulto, pero con temas tan universales que es fácil conectar con ella desde cualquier momento vital. Es una de esas historias que te atrapan sin hacer ruido, que te acompañan y que, cuando la cierras, te dejan una sensación cálida… como una melodía que sigue sonando por dentro.
Desde las primeras páginas me enganchó por su ritmo ágil y envolvente. Los capítulos fluyen con naturalidad y siempre te invitan a leer uno más, y luego otro, y otro… hasta que te das cuenta de que has avanzado mucho más de lo que pensabas. Es una lectura que se disfruta, que se saborea, pero que también avanza con paso firme.
La historia nos presenta a Katia Ivanov, una joven pianista que decide empezar de cero tras una ruptura complicada y la muerte de su abuela Adelina. Ese cambio de vida la lleva de Madrid a Asturias, principalmente a Gijón, y desde ahí también viajaremos —de forma emocional y narrativa— a otros lugares como Málaga, Georgia o Moscú. Pero el verdadero viaje no es solo geográfico: es interior.
Uno de los grandes aciertos de la novela es cómo entrelaza pasado y presente. A través de las cartas y escritos de Adelina, la abuela de Katia —una de las llamadas niñas de la Guerra Civil enviadas a Rusia—, la autora nos abre una ventana a una parte de nuestra historia que duele, que conmueve y que sigue teniendo eco en las generaciones posteriores. Esta parte histórica está muy bien documentada y tratada con respeto y sensibilidad, y para mí es uno de los pilares más potentes del libro.
La música es un personaje más en esta novela. Katia y Leo —profesor de violonchelo, bohemio, apasionado y tremendamente humano— comparten no solo profesión, sino una forma de sentir. La relación entre ambos se construye con calma, sin prisas, con un amor a fuego lento, lleno de matices, silencios, miradas y notas que no siempre encajan a la primera. No es una historia romántica al uso, huye de estereotipos fáciles y apuesta por relaciones reales, con luces y sombras.
Además del amor y la memoria, la novela aborda muchos temas actuales y universales:
familia, raíces, identidad, relaciones padres e hijos, profesores y alumnos, amistades buenas y tóxicas, relaciones laborales, desamor, sexo tratado con naturalidad, acoso, superación personal… Todo está integrado de forma orgánica, sin excesos ni dramatismos gratuitos.
Me ha gustado especialmente la sensibilidad con la que Helena Nieto construye a sus personajes. Katia, Leo, Paz, los padres, el hermano… todos están muy bien definidos, son creíbles, humanos, imperfectos. No hay héroes ni villanos, solo personas intentando encontrar su lugar en el mundo. Eso hace que conectes con ellos casi sin darte cuenta.
La prosa de la autora es cercana, cuidada y evocadora, consigue crear una atmósfera cómoda, casi íntima, que te invita a quedarte. Es una novela que emociona sin necesidad de golpes bajos, que reflexiona sin moralizar y que deja poso.

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